Cita



El momento de la verdad nunca llega, el momento de la verdad nunca se va.
Ramón Eder

lunes, 3 de agosto de 2015

Dormir en la mina


La primera mina que visité no se parecía en nada a la idea que yo tenía de lo que era una mina, inspirada en los desgraciados sucesos que periódicamente se hacen hueco en las noticias y en películas británicas como Brassed Off! o Billy Elliot. En los últimos años del siglo XX las películas sobre mineros y el cierre de las minas crearon un subgénero dentro del cine social. El cine español se apuntó a la moda con Antonio Resines en el papel de minero que protesta por el cierre en Pídele cuentas al rey. Lo extraño es que Ken Loach dejara pasar esa oportunidad. El tema le iba como anillo al dedo.

El caso es que la mina de Wieliczka, cerca de Cracovia, es todo lo contrario a lo imaginado. Por lo pronto se extrae sal y no carbón o cualquier otro mineral peligroso o contaminante. Al parecer, según nos explicó el guía, respirar aquel aire subterráneo cargado de partículas salinas es estupendo para la salud. Los mineros, unos privilegiados. Especialmente en la época del rey Vladislao, quien, en agradecimiento a la riqueza que le proporcionaba la mina, concedió a los mineros que una parte de su paga fuera en especie, todo un detalle considerando el valor que tenía la sal en los siglos XIV y XV. Nada de obreros explotados. Trabajadores cualificados y reconocidos.
Tampoco el trabajo debía ser tan duro, habida cuenta de que en sus ratos libres los mineros se dedicaban a esculpir estatuas de sal dentro de la mina, realizando pequeñas capillas a lo largo de las galerías (ya se sabe lo religiosos que son los polacos). Te tiene que gustar mucho tu trabajo de minero para realizar por devoción y amor al arte esta catedral subterránea:


La segunda mina que visité sí se ajustaba a mi idea canónica. Fue hace cinco años, en el museo de la minería de Asturias, que incluía una visita guiada a una mina de carbón en el subsuelo del propio museo. Tanto el museo como la visita a la mina merecen la pena por separado, pero la experiencia conjunta es impactante. Recuerdo pocos museos, de temas en principio ajenos a mi interés, que me hayan gustado tanto y en los que haya disfrutado tanto. Si alguna vez pasáis por Sama-Langreo no lo dejéis de visitar.

Entrada a la mina Agrupa Vicenta en La Unión

Esta mañana, aprovechando el primer día del verano en que no ha hecho un calor insoportable, hemos visitado el parque minero de La Unión. De camino le explicamos a Héctor qué es una mina (¿te acuerdas de ese episodio de Geronimo Stilton en que...? ¿y de ese episodio de Tom y Jerry en que...?) y le contamos que ya fuimos a ver una cuando él tenía cuatro meses.
- Yo te llevaba en una mochila para bebés y te quedaste dormido nada más entrar en la mina. Hasta que no salimos no te despertaste.

Hoy quien se ha dormido en la mina ha sido Pedro. Le costó coger la postura por culpa del casco obligatorio pero enseguida noté su peso. La diferencia es que Pedro tiene dieciocho meses, pesa un quintal y lo llevaba en brazos, nada de mochila portabebé. Uff. Pero ha merecido la pena. Aunque creo que no lo hubiera disfrutado tando de no haber visitado antes el museo y la mina asturianos.
La sierra minera de Cartagena es rica en minerales (más de doscientos) pero pobre en calidad. En la mina Agrupa Vicenta se extraía pirita y el porcentaje de mineral era de un 8% de la piedra, un porcentaje muy bajo. La pirita es un material duro y por eso las galerías de la mina no necesitaban ser reforzadas con vigas para evitar desprendimientos. El techo se sujeta con pilares de roca no perforada. La ausencia de vigas hace que la mina parezca una gruta natural (en eso se parece a la de Cracovia)


La mina consta de cinco niveles pero, tras su abandono, el último nivel se inundó por la capa freática y se ha formado un lago rojo. El guía nos informa que el color rojo no se debe tanto al óxido del hierro (la pirita está compuesta por hierro y azufre casi a partes iguales), como a una bacteria que se alimenta del azufre y que los científicos de la NASA creen causante de que Marte tenga ese color. Podrían promocionar la mina con el siguiente eslogan: en este lugar murciano hay un lago marciano.


El guía también nos cuenta la estrecha relación entre el trabajo en las minas de la zona y el cante jondo. Sabíamos del festival internacional del Cante de las Minas, lo que desconocíamos es que el letrista de coplas tan conocidas como La bien pagá, Mi jaca o Soy minero nació en La Unión.

Pedro se despierta a la salida de la mina, cuando le quitamos el casco. Antes de regresar, Sonia quiere enseñarnos la cercana playa de Portmán, a la que acudía con su familia cuando era una adolescente. El día está nublado y el paisaje que atravesamos parece sacado de una serie de fotografías de Sebastiao Salgado. Génesis marciana.


Ahora, cuando rodee la sierra minera para ir a la playa contemplaré otro paisaje. Imposible ver las lomas desérticas y no recordar que entre Cabo de Palos y Cartagena hay registradas más de dos mil minas. Imposible olvidar Marte. Tengo ganas de conocer Riotinto.

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